Sanando tu árbol familiar

Detalles.
  MANEJO ENERGÍA
  Cocó
  Creado: 08/08/2018
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Un árbol aproximadamente después de 20 o más años sería un árbol grande, frondoso, fuerte, si fuera frutal estaría dando una gran cantidad de frutos cada temporada.

Hagamos la analogía imaginando que tú eres ese árbol, sientes tu tronco grande, fuerte, firme, bien enraizado a la Tierra…. ¿cómo están tus frutos? Primero analicemos cuáles serían esos frutos: la familia, el trabajo, tus relaciones, la abundancia, la prosperidad, el círculo social, la salud, los hobbies, la diversión, las vacaciones, etc.

¿Tu árbol está dando gran cantidad de frutos? O solo los da de vez en cuando, medios chiquitos, sin jugo, sin sabor…. Si siguiéramos hablando de ese árbol que no da frutos o son escasos, lo riegas, lo abonas, lo cuidas y no mejora nada… tú te preguntarías ¿qué le está pasando al árbol?

Tal vez llames a un jardinero, después de observarlo te diría que ese árbol no sirve, que está enfermo, que tiene una plaga, que es mejor tirarlo y sembrar uno nuevo… como no te gusta su respuesta vas a buscar otro jardinero, uno que realmente ame la naturaleza, el cual te dice que ese árbol tiene algo mal en sus raíces, que sería bueno sacarlo, observar qué está pasando, tal vez requiera que se corten algunas raíces viejas o putrefactas, remover la tierra, abonarla y sembrarlo de nuevo, confiando que en unos meses tomará fuerza para seguir creciendo y poder dar muchos frutos

¿Cuántas personas sienten que sus frutos no son lo que les gustaría? ¿Cuántas personas llegan a terapia sin saber qué está pasando en su vida? 
Si lo analizamos, esas raíces que nosotros tenemos son nuestro padre y nuestra madre, porque provenimos de ellos, estamos en este planeta gracias a ellos, nos nutrimos de ellos, tenemos adn de ellos recorriendo todo nuestro ser (y ellos a su vez, de sus padres)…  y esas raíces pueden estar como las del árbol que no da frutos, por lo que es necesario removerlas, revisarlas, ver qué les está sucediendo, cortar las partes que se han ido pudriendo con el paso del tiempo por todas las energías del miedo y sobre todo, del desamor que venimos heredando o arrastrando de todos nuestros ancestros.

Porque nuestro árbol familiar estuviera muy frondoso si hubiera sido nutrido con la energía más grande y poderosa de todas que es la energía del amor, el nutriente principal para lograr grandes manifestaciones, todos los malos entendidos, los desacuerdos, las crisis, los problemas, las traiciones, los secretos, son ocasionados por falta de amor, en el nivel o circunstancia que lo analices, falta y faltó el amor.

De cada uno de nosotros depende sanar nuestras propias raíces, removerlas, sacarlas, observarlas, cortarlas, abonarlas, cuidarlas y sobre todo, amarlas. Conectando con la Madre Tierra, reconociéndome como una chispa divina encarnada aquí en la Tierra que vino a vivir en plenitud experiencias de amor, reconociéndome como un Ser de Luz que eligió venir aquí para manifestar grandes anhelos.

Por lo que, debemos conectar con nuestra Divinidad, con la energía que proviene de nuestro Creador, con la energía de la Madre Tierra y la chispa divina que habita en nuestro interior, nuestro corazón. Formando así la Trinidad perfecta que nos permita vivir en el amor, dar amor, recibir amor, experimentar el amor, crecer y florecer en el amor.

Ten la certeza que no hay ningún árbol por más enfermo que pueda estar que, cuando le remueves sus raíces desde el amor, agradecimiento, compasión, empatía, perdón, poniéndote en paz con ellos, tu padre, tu madre, tus ancestros, no pueda sanar. 

De forma mágica comienzan a subir por todo tu ser, por todo tu tronco, todos los nutrientes, fuerza, fortaleza, vitalidad, sabiduría, abundancia, energía, que la madre tierra estaba dispuesta a darte pero por todos los bloqueos o nudos energéticos en ti y tu clan no podían subir por ese tronco y así poder llegar a todas las ramas para producir hermosos y jugosos frutos, en plenitud, en abundancia.

Dando un árbol fuerte, enorme, frondoso, capaz no solo de dar frutos para ti y compartir con los demás, sino también una reconfortante sombra que pueda brindarse a aquellos que requieran cobijarse en ella, nutrirse de su fuerza y sobre todo, inspirarlos a sanar y crecer igual de fuertes y frondosos.

La única persona capaz de poder remover profundamente esas raíces para ser limpiadas, nutridas y sanadas ERES TÚ, siempre y cuando desees sanar, crecer, fortalecerte y dar grandes frutos en esta vida, haciéndolo con tu trabajo espiritual, tomando el tiempo de ir hacia tu interior, realizando meditaciones para sanar tu clan, enviando Reiki, perdonar, realizar sanaciones, experimentar nuevas formas de pensar y de actuar, etc., siempre desde el amor, comprendiendo que tú en su lugar hubieras hecho lo mismo.

Nada te caerá del cielo, viniste a esta Tierra a manifestar tu grandeza y para hacerlo necesitas sanar lo que deba ser sanado. Es por ello que cada luna menguante o llena te invito a realizar cartas de cierre de ciclos, a realizar meditaciones para sanar tu relación con papá, mamá, tu linaje, tus ancestros, tu niñ@ interior, porque solo así, con trabajo constante lograrás sanar tus raíces y florecer como el majestuoso ser que TÚ ERES.

Con amor infinito, Soco Ruíz.

Podrás encontrar muchas meditaciones guiadas en mi canal en YouTube, así como artículos que te pueden ser de ayuda en esta página y en mis redes sociales. Gracias por ayudarme a compartir y regalarme tu "me gusta" justo debajo de esta publicación.